Han pasado ya 49 días desde que dijimos adiós, sin embargo, sigo sintiendo tu presencia aquí en mi mente, en mi corazón, en mi alma. Es estúpido pensar que a pesar de todo... te sigo queriendo. Me detengo y pienso para mis adentros, si esto es amor, obsesión, o alguna otra cosa que simplemente no me permite borrarte del todo. Anoche, soñé que me culpabas de todo lo malo que llevó nuestra relación a la destrucción. Me quedé helada al escuchar tu voz hablándole a mis amigos dándoles consejos para no perder una relación. Recordarte ya no duele, pero sin embargo esta desintoxicación me impide respirar. Así que no pienso callarlo más...
Por las noches, aun puedo sentir la dulce caricia de tus manos rozando cada centímetro de mi cuerpo, me detengo y recuerdo que ya no estas, me amarga este sentimiento, es tan áspero, tan duro, tan mío.
No me gusta aceptarlo, pero cuando mi mente se vuelve confusa, te conviertes en musa, de sentimientos y deseos que no me permito tener durante el día. Cada latido, cada suspiro, cada lagrima te pertenecen todavía.
Te quiero lejos, te quiero quieto, simplemente te quiero muerto. Saber que no respiras mas, saber que tu alma es inalcanzable, intocable. Tal vez así sería más sencillo arrancarte de mi. Quisiera poder sacarte de mis sueños y gritarte que me quieras o mueras. Simplemente encontrarme sin ti en mis pensamientos.
¿Cómo es que todo esto pudo suceder?, ¿Cómo cuando me sentía tan segura de mi misma, tan segura de tu estima, tan segura de que esto no terminaría? O al menos que no terminaría así... No he vuelto a saber de ti, más sin embargo es como si nunca te hubieras ido. Ya no quiero quererte, ya no quiero pensarte, ya no quiero escuchar mis canciones y derrumbarme al ver que ya no me saben igual.
Quiero volver a ser feliz, feliz sin ti, sin tu presencia, sin tu ternura, sin tu pasión, sin tu atención. Feliz por vivir, feliz porque no habrá nadie con mejor suerte que yo, ni nunca habrá nadie que sea tan amada como yo. Lo malo es que quiero ser amada como tú me amabas...
Hay ocasiones en que quisiera pedirte que vuelvas y me des otra oportunidad, pero no puedo permitirme tal humillación, no después de tu desconfianza y tu ira aparente que jamás comprendí. Adiós te digo hoy y espero de corazón que el dolor que provocaste en mi te impida dormir por las noches.
sábado, 5 de mayo de 2012
martes, 24 de abril de 2012
Un momento para recordar
Nunca antes me había detenido a pensar en lo que sucedía a mí alrededor, hasta que un día me tope con una extraña sensación en mi interior, la más fascinante de todas las sensaciones. La curiosidad, sentía ganas de saber porque nunca me había detenido a contemplar mí alrededor en lugar de solo avanzar con la vista en el suelo, preguntándome cuanto falta para llegar a mi destino, mirando de vez en cuando para evitar ser atropellada, pero nada más. Quería saber que se sentía dejar de tener prisa por llegar a mi destino, y contemplar la belleza de las plazas del centro, la gente que pone sus puestesillos para ganarse la vida con lo que ya no les sirve, y uno que otro puesto de aguas frescas y frituras o como siempre dice mi padre, el mejor negocio del mundo, la comida. Sentí la curiosidad más emocionante del mundo, saber que pensaba yo acerca de lo que me rodeaba, que sentía por estar viva hoy y ahora. Muchos dicen que los curiosos pierden mucho tiempo al preguntarse todo de todas las cosas. Mas sin embargo eso no me detuvo ni a mí ni a mi nueva sensación, por lo que decidí respirar profundamente y sentarme por un momento, - Al fin y al cabo que nadie es puntual en esta ciudad - pensé para mis adentros y me senté en una de las bancas que miraban hacia el centro de la plaza. Comencé a pensar en que muchas veces había pasado por ahí, pero no podría ni describir con exactitud esa plaza, y mucho menos decir que había a sus alrededores. Cuando al fin mis pensamientos dejaron de abalanzarse unos sobre otros, note que había un nido en el árbol frente a mí, que clase de ave lo habrá construido me dije, y por que escoger esta plaza que no es transitada por viejecitos que dejen sus migajas de pan para que coman las aves, y mucho menos tenia lugares donde hubiera tierra para poder buscar algunos gusanos para la comida, después de mirarlo por largo rato, me di cuenta de que estaba abandonado, probablemente la pajarita se había dado cuenta de su mala elección y emprendido el vuelo casi inmediatamente.
Al voltear hacia mi derecha, vi como un señor comenzaba a desperezarse y a dar vueltas alrededor de la plaza, me llamo mucho la atención que el señor traía su cobija atada al cuello como una capa y al dar las vueltas llevaba los brazos al frente como si volara, contuve la risa, no quiero que se moleste, podría estar borracho o muy acalorado, de ser así debería de quitarse la cobija de la espalda, pensaba mientras escuchaba a un par de señoras de edad avanzada y condición muy humilde discutiendo si Chanita debía casarse con Perenganito ya que estaban esperando un bebe, ¿qué van a pensar los amigos de la familia si se enteraran que van a tener un pequeño bastardo?, esta vez no pude contener la risa, afortunadamente no fue tan ruidosa como pensé que seria. La señora que se notaba mas preocupada parecía ser la madre de la tal Juana, y como siempre parecía pensar que el fulano ese no era bueno para su hija, lo más probable es que el solo quisiera estar con su hija para que lo mantuvieran, por lo que escuche, era un bueno para nada que no trabajaba y su hija una santa que trabajaba 3 turnos para ayudarles con el sustento del hogar mientras el padre se partía el lomo trabajando en la fábrica y ella con su "pinche" puesto de jicaletas. Quise distraer mi atención de la amena platica de la señora para intentar enfocar mi atención nuevamente en el señor que volaba con su capa de superman color azul con rayitas blancas, pero cuando voltee para buscarlo ya estaba durmiendo nuevamente, esta vez en el suelo donde el sol había estado dando toda la tarde.
Finalmente decidí ponerme nuevamente en marcha, no había ya mucho que mirar en esa plaza y mi amigo debía de estar esperando por mí, reí a mis adentros, ¡¡claro!! Si él es el más puntal que yo conozco, me concentre en recordar a donde me dirigía antes de detenerme a satisfacer mi curiosidad por lo que me rodeaba. Cuando llegue al lugar citado, me lo encontré muy concentrado en su celular, seguramente leyendo uno de sus tantos libros electrónicos, que a él tanto le gustan. Lo salude tratando de no asustarlo, cuando finalmente reacciono, me saludo y pregunto porque había tardado tanto, que él esperaba verme sentada esperándole desesperadamente como suelo hacerlo cuando llego muy temprano. No dije ni una palabra acerca de la sensación que me había asaltado hacia más de 40 minutos, simplemente sonreí y le dije:
- Sorry, se me hizo un poco tarde, no tenias mucho tiempo esperando ¿verdad?
- Je, je, no, de hecho tengo poco de haber llegado, creí que te encontraría molesta.
- Bueno, ya me tocaba llegar tarde a mí, ¿no crees?
- Mmm... Pero nunca pensé que a mí me tocaría esperarte.
- Ya olvidalo, vamos en marcha - dije comenzando a desesperarme.
Toda la tarde me la pase pensando en que realmente había disfrutado ese tiempo para "curiosear", aunque mi naturaleza es curiosa, nunca había sentido curiosidad por mi alrededor, mas bien, mi curiosidad siempre se centraba en los demás, lo que pensaban, lo que sentían, etc., mas nunca curiosidad por lo que me rodeaba y mucho menos por cómo me sentía yo al respecto de lo que me rodeaba, todo este tiempo que estaba pensando, aun me encontraba con mi amigo, el cual aun siendo algo curioso, se mantenía lo mas al margen que podía de los pensamientos de los demás, pero al notar que estaba increíblemente callada y dado que no estaba molesta con él, decidió romper el silencio y preguntar finalmente:
- ¿Estás bien?, te noto algo ausente, ¿sucede algo?...
- ...
- ¿Patty? - dijo mientras me tocaba el hombro tratando de hacerme reaccionar
- ¿Mande?, ¿qué pasa?...
- Nada, solo quería saber si estás bien, te noto muy ausente...
- Oh, no es nada, solo pensaba, pero no te preocupes, mejor presta atención al camino.
- No pasa nada, pero ¿en qué pensabas?, nunca te había visto así.
- No es nada, simplemente curiosidad...
- ¿curiosidad?, ¿y ahora de qué?
- Mmm... no creo que comprendas que esta vez es distinta, mejor conduce, tratare de no perderme tanto - dije con una sonrisa
Llego el final de la tarde y mi amigo me trajo directo a casa, cuando nos despedimos, me pregunto nuevamente si todo estaba bien, no supe que contestar, no había nada malo conmigo esta vez, mas sin embargo parecía que mi pequeño secreto significaba mucho más que tiempo para mí misma, como si hubiera hecho algo malo, normalmente me parecía mas mala mi antigua curiosidad de quererlo saber todo acerca de los demás, pero no esta vez, ahora quería saber más de mi mundo, del mundo que recorría a diario aunque fueran escasas calles y cortos periodos de tiempo, pero esta vez quería saber de qué forma me llenaría, y como eso me podía hacer crecer. Finalmente llegaron las palabras a mi boca - Si, nunca habían estado mejor - sonreí y cerré la puerta de golpe, corrí hacia mi casa y entre con toda prisa hasta mi cuarto, me senté en la cama y suspire profundamente, - ¿A donde iré mañana?, ¿qué lugar dejare que me asombre mañana? - No podía dejar de pensar que me esperaba al día siguiente, cuando estaba por cerrar los ojos, sonó mi celular.
- ¿Quien podrá ser a esta hora? - dije mientras miraba el teléfono, no lo reconocí, mas sin embargo conteste.
- Hola Patty
- ¿Quien habla?
- Habla Karen
- ¿Karen? ¿De dónde nos conocemos?
- La verdad no recuerdo bien de donde, pero sí recuerdo que me pediste que te hablara hoy, a esta hora.
- ¿Yo dije eso?, ¿Por que diría algo así?, ¿Y porque precisamente hoy y a esta hora?
- No lo sé, ya cumplí con mi parte, nos hablamos luego.
Colgó, no comprendí porque habría yo hecho algo así, y no recordaba haber hablado con ninguna Karen en el pasado cercano, tal vez alguien de mi niñez, pero ¿porque pedir un favor de ese tipo?, y ¿qué clase de persona recuerda ese tipo de favor? Sin darle más vueltas al asunto me dispuse a cambiarme para meterme a la cama. Cuando me dirigía al baño para lavarme los dientes, escuche un tremendo alboroto fuera de mi casa, no quise prestarle atención y continúe mi camino, pero esta vez el ruido era más fuerte, y algo insoportable. Decidí bajar a asomarme para ver que ocurría en el exterior, no pude llegar a contestar esa pregunta, porque antes de tocar el último escalón, una sombra misteriosa estaba parada frente a mí, apuntando hacia mí, yo no podía entender lo que sucedía, pero lo único que pude hacer fue dejarme caer en el escalón para quedar sentada. Cuando hice esto, la sombra se acerco hacia mí y me pregunto mi nombre.
- Me llamo Patricia ¿quién eres tú?
- No puedo decírtelo, pero me han mandado aquí por ti.
- ¿Quien te mando aquí?, no manches suena como a una película chafa de ciencia ficción.
- No te creas, soy tu vecino, lo que pasa es que escuche mucho ruido en tu casa y quería saber si estabas bien.
- Toda una vida de vecinos y es la primera vez que vienes a verme.
- Lo que pasa es que nunca me había preocupado tanto por alguien que no conozco.
- ¿Y porque estabas preocupado? según yo el ruido venia de afuera de mi casa, no de dentro de ella.
- Este... ¿en serio?, demonios...
- ¿Que sucede?
- Nada, debo irme.
- ¿Mmm?... ok, cuídate y cierra la puerta detrás de ti.
- Nos vemos
Cuando mi vecino salio de mi casa, me pregunte - ¿Que se trae entre manos este hombre?, ¿que era ese ruido? y lo mas importante, ¿Cómo demonios entro a mi casa? - seguí dándole vueltas al asunto, pero sin obtener ninguna respuesta, me dispuse a dormir, y en lugar de dirigirme a mi cama, me dirigí hacia afuera, quería saber que era lo que había sucedido. Al llegar a la puerta de afuera me encontré con una calle llena de olor a pólvora, probablemente los hijos de mi vecino de enfrente habían estado jugando con cuetes. Voltee a ver hacia mi casa, cual seria mi sorpresa al ver que la enredadera del techo de mi casa estaba toda quemada, con razón el vecino quiso cerciorarse de que estuviera bien, pero aun no podia comprender como se había metido a mi casa. Ya mas tranquila, me metí a mi casa, a fin de cuentas no paso nada grave. Me dispuse a dormir realmente esta vez, ya no quería que nada interrumpiera mi camino hacia un nuevo día, cerré los ojos y despedí de ese día con un suspiro, esperando que el mañana fuera mucho mas productivo y mas lleno de curiosidad por crecer y ser mejor cada día.
Al voltear hacia mi derecha, vi como un señor comenzaba a desperezarse y a dar vueltas alrededor de la plaza, me llamo mucho la atención que el señor traía su cobija atada al cuello como una capa y al dar las vueltas llevaba los brazos al frente como si volara, contuve la risa, no quiero que se moleste, podría estar borracho o muy acalorado, de ser así debería de quitarse la cobija de la espalda, pensaba mientras escuchaba a un par de señoras de edad avanzada y condición muy humilde discutiendo si Chanita debía casarse con Perenganito ya que estaban esperando un bebe, ¿qué van a pensar los amigos de la familia si se enteraran que van a tener un pequeño bastardo?, esta vez no pude contener la risa, afortunadamente no fue tan ruidosa como pensé que seria. La señora que se notaba mas preocupada parecía ser la madre de la tal Juana, y como siempre parecía pensar que el fulano ese no era bueno para su hija, lo más probable es que el solo quisiera estar con su hija para que lo mantuvieran, por lo que escuche, era un bueno para nada que no trabajaba y su hija una santa que trabajaba 3 turnos para ayudarles con el sustento del hogar mientras el padre se partía el lomo trabajando en la fábrica y ella con su "pinche" puesto de jicaletas. Quise distraer mi atención de la amena platica de la señora para intentar enfocar mi atención nuevamente en el señor que volaba con su capa de superman color azul con rayitas blancas, pero cuando voltee para buscarlo ya estaba durmiendo nuevamente, esta vez en el suelo donde el sol había estado dando toda la tarde.
Finalmente decidí ponerme nuevamente en marcha, no había ya mucho que mirar en esa plaza y mi amigo debía de estar esperando por mí, reí a mis adentros, ¡¡claro!! Si él es el más puntal que yo conozco, me concentre en recordar a donde me dirigía antes de detenerme a satisfacer mi curiosidad por lo que me rodeaba. Cuando llegue al lugar citado, me lo encontré muy concentrado en su celular, seguramente leyendo uno de sus tantos libros electrónicos, que a él tanto le gustan. Lo salude tratando de no asustarlo, cuando finalmente reacciono, me saludo y pregunto porque había tardado tanto, que él esperaba verme sentada esperándole desesperadamente como suelo hacerlo cuando llego muy temprano. No dije ni una palabra acerca de la sensación que me había asaltado hacia más de 40 minutos, simplemente sonreí y le dije:
- Sorry, se me hizo un poco tarde, no tenias mucho tiempo esperando ¿verdad?
- Je, je, no, de hecho tengo poco de haber llegado, creí que te encontraría molesta.
- Bueno, ya me tocaba llegar tarde a mí, ¿no crees?
- Mmm... Pero nunca pensé que a mí me tocaría esperarte.
- Ya olvidalo, vamos en marcha - dije comenzando a desesperarme.
Toda la tarde me la pase pensando en que realmente había disfrutado ese tiempo para "curiosear", aunque mi naturaleza es curiosa, nunca había sentido curiosidad por mi alrededor, mas bien, mi curiosidad siempre se centraba en los demás, lo que pensaban, lo que sentían, etc., mas nunca curiosidad por lo que me rodeaba y mucho menos por cómo me sentía yo al respecto de lo que me rodeaba, todo este tiempo que estaba pensando, aun me encontraba con mi amigo, el cual aun siendo algo curioso, se mantenía lo mas al margen que podía de los pensamientos de los demás, pero al notar que estaba increíblemente callada y dado que no estaba molesta con él, decidió romper el silencio y preguntar finalmente:
- ¿Estás bien?, te noto algo ausente, ¿sucede algo?...
- ...
- ¿Patty? - dijo mientras me tocaba el hombro tratando de hacerme reaccionar
- ¿Mande?, ¿qué pasa?...
- Nada, solo quería saber si estás bien, te noto muy ausente...
- Oh, no es nada, solo pensaba, pero no te preocupes, mejor presta atención al camino.
- No pasa nada, pero ¿en qué pensabas?, nunca te había visto así.
- No es nada, simplemente curiosidad...
- ¿curiosidad?, ¿y ahora de qué?
- Mmm... no creo que comprendas que esta vez es distinta, mejor conduce, tratare de no perderme tanto - dije con una sonrisa
Llego el final de la tarde y mi amigo me trajo directo a casa, cuando nos despedimos, me pregunto nuevamente si todo estaba bien, no supe que contestar, no había nada malo conmigo esta vez, mas sin embargo parecía que mi pequeño secreto significaba mucho más que tiempo para mí misma, como si hubiera hecho algo malo, normalmente me parecía mas mala mi antigua curiosidad de quererlo saber todo acerca de los demás, pero no esta vez, ahora quería saber más de mi mundo, del mundo que recorría a diario aunque fueran escasas calles y cortos periodos de tiempo, pero esta vez quería saber de qué forma me llenaría, y como eso me podía hacer crecer. Finalmente llegaron las palabras a mi boca - Si, nunca habían estado mejor - sonreí y cerré la puerta de golpe, corrí hacia mi casa y entre con toda prisa hasta mi cuarto, me senté en la cama y suspire profundamente, - ¿A donde iré mañana?, ¿qué lugar dejare que me asombre mañana? - No podía dejar de pensar que me esperaba al día siguiente, cuando estaba por cerrar los ojos, sonó mi celular.
- ¿Quien podrá ser a esta hora? - dije mientras miraba el teléfono, no lo reconocí, mas sin embargo conteste.
- Hola Patty
- ¿Quien habla?
- Habla Karen
- ¿Karen? ¿De dónde nos conocemos?
- La verdad no recuerdo bien de donde, pero sí recuerdo que me pediste que te hablara hoy, a esta hora.
- ¿Yo dije eso?, ¿Por que diría algo así?, ¿Y porque precisamente hoy y a esta hora?
- No lo sé, ya cumplí con mi parte, nos hablamos luego.
Colgó, no comprendí porque habría yo hecho algo así, y no recordaba haber hablado con ninguna Karen en el pasado cercano, tal vez alguien de mi niñez, pero ¿porque pedir un favor de ese tipo?, y ¿qué clase de persona recuerda ese tipo de favor? Sin darle más vueltas al asunto me dispuse a cambiarme para meterme a la cama. Cuando me dirigía al baño para lavarme los dientes, escuche un tremendo alboroto fuera de mi casa, no quise prestarle atención y continúe mi camino, pero esta vez el ruido era más fuerte, y algo insoportable. Decidí bajar a asomarme para ver que ocurría en el exterior, no pude llegar a contestar esa pregunta, porque antes de tocar el último escalón, una sombra misteriosa estaba parada frente a mí, apuntando hacia mí, yo no podía entender lo que sucedía, pero lo único que pude hacer fue dejarme caer en el escalón para quedar sentada. Cuando hice esto, la sombra se acerco hacia mí y me pregunto mi nombre.
- Me llamo Patricia ¿quién eres tú?
- No puedo decírtelo, pero me han mandado aquí por ti.
- ¿Quien te mando aquí?, no manches suena como a una película chafa de ciencia ficción.
- No te creas, soy tu vecino, lo que pasa es que escuche mucho ruido en tu casa y quería saber si estabas bien.
- Toda una vida de vecinos y es la primera vez que vienes a verme.
- Lo que pasa es que nunca me había preocupado tanto por alguien que no conozco.
- ¿Y porque estabas preocupado? según yo el ruido venia de afuera de mi casa, no de dentro de ella.
- Este... ¿en serio?, demonios...
- ¿Que sucede?
- Nada, debo irme.
- ¿Mmm?... ok, cuídate y cierra la puerta detrás de ti.
- Nos vemos
Cuando mi vecino salio de mi casa, me pregunte - ¿Que se trae entre manos este hombre?, ¿que era ese ruido? y lo mas importante, ¿Cómo demonios entro a mi casa? - seguí dándole vueltas al asunto, pero sin obtener ninguna respuesta, me dispuse a dormir, y en lugar de dirigirme a mi cama, me dirigí hacia afuera, quería saber que era lo que había sucedido. Al llegar a la puerta de afuera me encontré con una calle llena de olor a pólvora, probablemente los hijos de mi vecino de enfrente habían estado jugando con cuetes. Voltee a ver hacia mi casa, cual seria mi sorpresa al ver que la enredadera del techo de mi casa estaba toda quemada, con razón el vecino quiso cerciorarse de que estuviera bien, pero aun no podia comprender como se había metido a mi casa. Ya mas tranquila, me metí a mi casa, a fin de cuentas no paso nada grave. Me dispuse a dormir realmente esta vez, ya no quería que nada interrumpiera mi camino hacia un nuevo día, cerré los ojos y despedí de ese día con un suspiro, esperando que el mañana fuera mucho mas productivo y mas lleno de curiosidad por crecer y ser mejor cada día.

jueves, 5 de enero de 2012
Just another one to lose some time
Wow... siempre que dejo pasar el tiempo y no escribo en el Blog me pasa caada cosa...
5 años y medio han pasado ya desde que entre a la universidad, en estos momentos me hace falta entregar mi residencia para poder comenzar mi tramite de titulación. Y como en estos momentos no tengo ganas de documentar mi aplicación, it's history time :D
Hace aproximadamente 7 días me fui en un viaje corto con mi hermano, su amigo de toda la vida Arturo y su amigo del trabajo Victor, para esto, desde Noviembre yo había empezado a salir de nuevo con David (mi ex) en plan de volver a estar juntos pero requeríamos tiempo para que el se desintoxicara de su relación anterior con una "amiga" mía. Total que en el viaje, Victor y yo nos acercamos un poco y comenzamos a platicar (lo que hacen los viajes... jeje porque a Victor lo conozco desde que mi hermano entro a trabajar ahí hace 3 años), y después como que por fin comencé a mostrarle a Victor que me interesaba y cómo que nació una pequeña llama entre los 2.
Lo primero que hice regresando del viaje fue enviarle un msj para dar seguimiento a nuestro encuentro, lo cual quedó en que nos veríamos de nuevo y acto seguido, llamé a David para ver que opinaba de que yo saliera con Victor lo cual le resultó a él muy emocionante y a mi su emoción me resulto ofensiva ya que se suponía que el quería que regresáramos, me enoje y nos peleamos, pero seguí adelante con el ver a Victor (lo cual me resultaba bastante emocionante, dado a que yo hacía tiempo que quería acercarme a él).
La cita con Victor fue bastante interesante, porque sí en el viaje me sorprendió el hecho de que podía hablar de verdad con él, en nuestra cita me resulto increíble ver lo mucho que tenemos en común. Durante ése día estuvimos platicando y quedamos en conocernos mejor antes de pensar en cualquier otra cosa. El Domingo primero de Enero fuimos al cine David, su hermanita con varios amigos, Susy y sus hermanos, Victor y yo. Después del cine, cada quien de regreso a su casa, el lunes saqué mi licencia con la hermana de David y no vi a Victor, pero los msjs flotaban en el aire desde que salimos la primera vez. Y el martes que va a casa con mi hermano para que los acompañara a la uni a entregar unos papeles. En la uni se me declaro y yo con emoción le dije que siii :D
Llevamos 2 días :S sin embargo, siento que tengo más tiempo con el, es muy extraño, pero me gusta lo que siento.
Eso es todo por el momento :)
Saludines
Tricia Puu~
5 años y medio han pasado ya desde que entre a la universidad, en estos momentos me hace falta entregar mi residencia para poder comenzar mi tramite de titulación. Y como en estos momentos no tengo ganas de documentar mi aplicación, it's history time :D
Hace aproximadamente 7 días me fui en un viaje corto con mi hermano, su amigo de toda la vida Arturo y su amigo del trabajo Victor, para esto, desde Noviembre yo había empezado a salir de nuevo con David (mi ex) en plan de volver a estar juntos pero requeríamos tiempo para que el se desintoxicara de su relación anterior con una "amiga" mía. Total que en el viaje, Victor y yo nos acercamos un poco y comenzamos a platicar (lo que hacen los viajes... jeje porque a Victor lo conozco desde que mi hermano entro a trabajar ahí hace 3 años), y después como que por fin comencé a mostrarle a Victor que me interesaba y cómo que nació una pequeña llama entre los 2.
Lo primero que hice regresando del viaje fue enviarle un msj para dar seguimiento a nuestro encuentro, lo cual quedó en que nos veríamos de nuevo y acto seguido, llamé a David para ver que opinaba de que yo saliera con Victor lo cual le resultó a él muy emocionante y a mi su emoción me resulto ofensiva ya que se suponía que el quería que regresáramos, me enoje y nos peleamos, pero seguí adelante con el ver a Victor (lo cual me resultaba bastante emocionante, dado a que yo hacía tiempo que quería acercarme a él).
La cita con Victor fue bastante interesante, porque sí en el viaje me sorprendió el hecho de que podía hablar de verdad con él, en nuestra cita me resulto increíble ver lo mucho que tenemos en común. Durante ése día estuvimos platicando y quedamos en conocernos mejor antes de pensar en cualquier otra cosa. El Domingo primero de Enero fuimos al cine David, su hermanita con varios amigos, Susy y sus hermanos, Victor y yo. Después del cine, cada quien de regreso a su casa, el lunes saqué mi licencia con la hermana de David y no vi a Victor, pero los msjs flotaban en el aire desde que salimos la primera vez. Y el martes que va a casa con mi hermano para que los acompañara a la uni a entregar unos papeles. En la uni se me declaro y yo con emoción le dije que siii :D
Llevamos 2 días :S sin embargo, siento que tengo más tiempo con el, es muy extraño, pero me gusta lo que siento.
Eso es todo por el momento :)
Saludines
Tricia Puu~
martes, 13 de diciembre de 2011
Carta a PAULINA PEÑA PETRELLINI por HECTOR ZAGAL
No tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus cualidades, tus aficiones, tus intereses. Entiendo tu molestia al escuchar las críticas a tu padre, Enrique Peña Nieto. Son gajes del oficio. Deberás irte acostumbrando a los ataques contra él. En una democracia, la crítica es un ejercicio fundamental. Tu padre es una figura pública y, por ende, sus actos serán juzgados con rigor. “¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás. Bueno, los funcionarios públicos ganan mucho dinero. Hay miles de personas dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de figurar en la nómina oficial. El sueldo bien vale esos golpes. ¿No?
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no le preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas has el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.
Paulina, haz puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones en peligro en riesgo el futuro de México.
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no le preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas has el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.
Paulina, haz puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones en peligro en riesgo el futuro de México.
sábado, 3 de septiembre de 2011
So numb in my own shell
Sometimes I think about the reasons for me to be so lost in love with him... Like he says he hasn't done anything at all. It really hurts me to find myself so in love with someone that doesn't know me enough, doesn't want me, can't understand me and so on. But I just can't help it, he's so lovely, nice and tender with me and so beautiful I could cry.
I know it might be a lot to spect from someone who is so much younger than me, but let's face it! no one ever knows who's gonna sweep you off your feet. In my case was a 18 year old boy that inspires me to be a better person and that respects herself enough to want a brighter tomorrow.
Even though I'm aware that this might seem imposible I haven't lost all my hopes... I'm sure I can get to his heart, I just need a little more of time to get to know him better...
I'm sad but I haven't given up yet...
I know it might be a lot to spect from someone who is so much younger than me, but let's face it! no one ever knows who's gonna sweep you off your feet. In my case was a 18 year old boy that inspires me to be a better person and that respects herself enough to want a brighter tomorrow.
Even though I'm aware that this might seem imposible I haven't lost all my hopes... I'm sure I can get to his heart, I just need a little more of time to get to know him better...
I'm sad but I haven't given up yet...
viernes, 1 de julio de 2011
Dos noches sin dormir
Escrito el 15 de Junio del 2010
¿Qué pasa si me pierdo en tus ojos al mirarte
y no encuentro la salida?
¿Qué pasa si en un suspiro te digo "Te Amo"
y no lo puedo reprimir?
¿Qué pasa si nado en tus labios por un rato
y luego no quiero salir?
¿Qué pasa si nos fundimos en un abrazo
y me muero en tus brazos?
¿Qué pasa si con el tiempo no resisto y te grito
que te adoro y qué te quiero en mi vida por qué
eres importante para mi?
¿Qué pasa si te encuentro en mis sueños,
si te alucino despierta y me desquicio por dentro?
¿Qué pasa si enloquesco y te robo un suspiro
en un beso?
¿Qué pasa sino me entiendo y me pierdo en la nada...?
¿Qué pasa si me pierdo en tus ojos al mirarte
y no encuentro la salida?
¿Qué pasa si en un suspiro te digo "Te Amo"
y no lo puedo reprimir?
¿Qué pasa si nado en tus labios por un rato
y luego no quiero salir?
¿Qué pasa si nos fundimos en un abrazo
y me muero en tus brazos?
¿Qué pasa si con el tiempo no resisto y te grito
que te adoro y qué te quiero en mi vida por qué
eres importante para mi?
¿Qué pasa si te encuentro en mis sueños,
si te alucino despierta y me desquicio por dentro?
¿Qué pasa si enloquesco y te robo un suspiro
en un beso?
¿Qué pasa sino me entiendo y me pierdo en la nada...?
jueves, 30 de junio de 2011
I think I'm falling in love
All I can think about is you
I know I'm just a stranger now
But since the day you glanced at me
I've been unable to stop falling for you
Walking through my eyes you pass by
Thinking how could you get my heart?
Waiting for the right moment for us
What else would you do inside?
My head is going crazy
I can't believe this
I long to kiss your lips
But I don't dare to do so
I feel so afraid of you
And at the same time
I feel a strong certainty
That sooner or later
You'll be just mine
I'm longing for you
I wait paciently for your lips to reach me out
I know it'll be but I miss you everyday
And I love you more everyday
I'll wait for you, but please... KISS ME!
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